¿Somos personas exitosas?

Desde el Liderazgo Neuroespiritual se puede advertir que cualquier persona, sin importar la posición o jerarquía social que ocupe, puede ser una persona de éxito.
Sabemos que puede haber muchas definiciones de la palabra “éxito”. Ha resultado tan bastardeada que algunos autores han propuesto reemplazar por otras. Albert Einstein alguna vez dijo: “No intentes convertirte en un hombre de éxito, sino en un hombre valioso”.  Sin embargo, creo que es bueno seguir utilizando esa palabra, pero resignificando, es decir, dándole un nuevo significado, pues pienso que el éxito (en un sentido general) consiste en lograr objetivos éticos (ya sea económicos, académicos, profesionales, políticos, artísticos, etc), siendo estos objetivos perfectamente congruentes con nuestra vocación y nuestros valores humanos.
La definición de éxito que he propuesto, de alguna manera, nos puede servir de guía para identificar si somos, o no, personas de éxito respondiendo a estas simples preguntas:
¿Los objetivos que he logrado son éticos? Es decir, ¿son buenos tanto para mí como para los que me rodean?
¿Los objetivos que he logrado son congruentes con mi vocación? Es decir, si tienen que ver con lo que he venido a hacer a este mundo o con mi propósito en la vida.  Lograr objetivos congruentes con nuestra vocación implica haber disfrutado durante el proceso que nos condujo a dicho logro, más allá de las dificultades que naturalmente todos tenemos al perseguir objetivos.
¿En el proceso para el logro de los objetivos he sido congruente con mis propios valores? Por ejemplo, si mi objetivo era ganar las elecciones, siendo este objetivo perfectamente ético, es decir, bueno tanto para mí como para los que me rodean, y congruente con mi vocación, pero durante el proceso y para lograrlo perpetúo un fraude, esto va en contra de mis valores.

¿Cuándo una organización es exitosa?

El éxito en una organización no tiene que ver con su volumen de ganancias. He conocido pequeñas organizaciones muy exitosas y grandes organizaciones con grandes dificultades, ya que si bien han logrado los objetivos propuestos, el proceso que los condujo a dichos objetivos, no ha sido de disfrute y a demás, se han descuidado importantes valores, lo que devino en perjuicios inevitables a mediano y largo plazo.
Una organización exitosa es aquella que teniendo un gran objetivo, se dispone a cumplir y efectivamente cumple con pequeños objetivos propuestos a corto y mediano plazo, siempre que ese proceso sea vivido con disfrute y con valores por parte de todo el equipo de trabajo.

Mi trabajo como Líder Coach Neuroespiritual es intervenir en ese proceso que conduce al éxito.